Despertando a tu diosa interior

Querida mujer,

Hoy quiero hablarte sobre un tema que muchas veces olvidamos en nuestra ajetreada vida cotidiana: la importancia de dedicarnos tiempo a nosotras mismas como MUJER, honrar nuestra feminidad y abrazar a la DIOSA interior que habita en cada una de nosotras.

Un viaje hacia la reconexión con nuestra diosa interior

A lo largo de la historia, las mujeres han desempeñado múltiples roles en la sociedad: madres, profesionales, hijas, hermanas y más. Estos roles pueden ser enriquecedores y gratificantes, pero también pueden ser agotadores y abrumadores. En ocasiones, nos perdemos en el constante cuidado de los demás y descuidamos nuestro propio bienestar y conexión con nuestra esencia femenina.

Es importante recordar que ser mujer va más allá de cumplir con las responsabilidades y roles en la vida. Ser mujer significa abrazar nuestra feminidad y celebrar la belleza infinita que llevamos dentro. Cada una de nosotras es una diosa única, como la enigmática Afrodita, llena de sensualidad y poder. Reconocer y aceptar esta faceta esencial de nuestra identidad nos permite vivir una vida más plena y auténtica.

En este viaje de auto-descubrimiento, es fundamental dedicarnos tiempo a nosotras mismas, date el permiso para parar descúbrete a través de la lectura. Ese tiempo puede adoptar diversas formas, desde cuidar nuestro cuerpo y mente hasta explorar nuestra esencia a través de la ropa y la belleza íntima. Comprarnos ropa que realmente nos haga sentir bien y que refleje nuestra personalidad es un acto de amor propio. No se trata solo de llevar ropa bonita, sino de habitarla y sentirnos cómodas con nosotras mismas. Es sobre ser nosotras quienes le damos vida a la ropa, no al revés.

Reconciliandome con mi feminidad

Te cuento por si te sirve de inspiración, te ha pasado o … quizá jamás te pase y hoy te haga reflexionar. Es comprensible que en ciertas etapas de la vida, como cuando nos convertimos en madres, podamos relegar nuestra feminidad a un segundo plano. Sintiendo que no tienes tiempo ni para mirarte al espejo, solo estás atenta  a cuidar de otros. Sin embargo, es esencial recordar que nuestra identidad como mujer no se limita al roles maternal o profesional. Tener tiempo para ti  misma y abrazar tu feminidad es un aspecto valioso de tu ser que merece ser nutrido.

Durante años, yo me he olvidado de mí a nivel más íntimo, si así te cuento, utilizando ropa interior “básica”, si cómoda era, ahora… sin sentido y sin gracia, también. Años en los que mirarme al espejo en ropa interior era un “mejor no mirar”. Y da igual tu peso, la forma de tu cuerpo, quizá mi cuerpo de hoy, no es el mejor que he tenido, siento que he tenido épocas con un cuerpo mucho  más definido que hoy. Sin embargo, hoy estoy conmigo.

Hace unos días, me regalé visitar una de las tiendas de ropa interior icónicas, Victoria Secret.  Te confieso que no voy desde mi viaje de novios que adquirí algunas piezas en Nueva York. En esta ocasión fui para mí, para sentirme bien, abrazar mi ser femenina y honrar mi cuerpo de mujer, la Diosa Mujer que soy. Te confieso que cuando entré en la boutique me sentí hasta extraña, un extraterrestre con ropa interior cómoda, no sé si puedes imaginarte Veía, miraba, me recree paseando a través de la ropa, abracé mi feminidad y disfrute la experiencia entre encajes, perfumes y lencería.

Tras un tiempo en la tienda, adquirí algunas prendas de lencería para mí. Te aseguro que verme vestida femenina, me encanta y me ayuda a conectar con la mujer que habita en mí.

El camino hacia el redescubrimiento de la feminidad puede no ser fácil, especialmente si te has descuidado durante mucho tiempo. Pero, como mencioné al inicio, cada una de nosotras es una diosa única y hermosa, y merecemos sentirnos así. A veces, es necesario darse un regalo, como un paseo de compras para la mujer Afrodita que eres, para recordarte que mereces ser amadas y cuidada, empezando por ti misma.

El Baño de Afrodita, un Ritual para el Amor y la Belleza

Afrodita, la diosa de la belleza, la sensualidad y el amor en la mitología griega, posee una característica que como mujeres ajetreadas a veces olvidamos que también tenemos: su poder para despertar el erotismo en nosotras. A menudo, en la cultura moderna, se la ha asociado como “la diosa del amor”, pero es importante señalar que en su contexto original no se refería al amor en el sentido romántico, sino al amor erótico. Afrodita encarna la pasión y la atracción sexual, despertando el deseo en dioses y hombres mortales por igual.

Si tú te has sentido como yo, olvidando la diosa Afrodita que habita en ti, te invito a descubrirla en ti.

Su figura divina inspira la confianza y la seducción, y con su belleza, es capaz de cautivar a quienes la rodean. Así como ella susurraba dulces palabras al oído, nos recuerda la importancia de expresar nuestra sensualidad y conectar con nuestro propio poder de atracción. Abrazar esta faceta de ti misma es una oportunidad para redescubrir el erotismo y la belleza que llevas dentro, permitiéndote ser dueña de tu sexualidad.

No importa la edad que tengas o la forma de tu cuerpo; la esencia erótica y la belleza de ser mujer residen en ti, esperando ser reavivadas y amadas. Recuerda que tú  llevas un rastro de la diosa Afrodita en tu interior. Te invita a abrazarte a ti misma y dedicar tiempo a tu feminidad. A través de este autoconocimiento, puedes nutrir tu confianza y celebrar tu sexualidad como parte integral de tu identidad como mujer empoderada. Si quieres descubrir más sobre tu cuerpo, te invito a conocer a Mónica Lara, quien a través de ME te enseña a habitarte.

“El despertar de esta diosa interior es una puerta hacia una vida plena y auténtica como mujer”.

Te cuento algo más sobre Afrodita a modo de ritual simbólico para que lo hagas con el objetivo de dedicarte tiempo a ti, de parar para estar contigo. El baño de Afrodita es un ritual de amor propio y belleza inspirado en la mitología griega y dedicado a la diosa Afrodita, quien es la deidad asociada con el amor, la sensualidad y la belleza en la cultura griega, y equivalente a Venus en la mitología romana. Según la leyenda, Afrodita solía bañarse en una piscina natural de la cual emanaba un poderoso encanto que le ayudaba a conservar la belleza eterna.

Ahora, tú puedes replicar este baño de la diosa del amor utilizando ingredientes accesibles y fáciles de encontrar. El ritual busca elevar la autoestima y la seguridad, haciendo que quien lo practique se sienta empoderado y hermoso como una auténtica diosa del Olimpo.

Necesitas los siguientes ingredientes:

-leche,

-miel,

-canela en polvo,

-té de manzanilla y

-tu perfume favorito. 

El proceso comienza mezclando todos estos ingredientes en un frasco de vidrio mientras se intenciona la mezcla con pensamientos positivos y agradecimientos. 

Luego, se puede optar por dos formas de realizar el baño:

1. Si tienes una bañera, se vierte el líquido mezclado con agua tibia y se deja reposar por unos minutos antes de sumergirse en ella para relajarse como de costumbre.

2. Si no tienes, después de ducharse, se rocía el baño de Afrodita intencionado en todo el cuerpo y se espera unos 20 minutos antes de enjuagar con agua tibia.

Durante el proceso, es importante mantener la intención de sentirse hermosa, relajada y confiada después del baño. El baño de Afrodita busca fortalecer el amor propio y la confianza en una misma, permitiendo que conectes con tu energía femenina y te sientas más segura de ti misma. Además de los beneficios estéticos, el ritual también promueve la sensación de bienestar y empoderamiento.

¡Ámate, respétate y abraza la diosa Afrodita que habita en ti!

En conclusión, querida mujer, recuerda que eres un SER extraordinario, llena de belleza infinita y poder femenino. Dedícate tiempo, celebra tu feminidad y abraza a la diosa interior que eres. Ámate. respétate y cuídate a ti misma no  es egoísmo, sino una necesidad para vivir una vida plena y auténtica como mujer empoderada.

Abraza tu feminidad, se la Diosa que ERES

Isabel María 🌸  

Terapeuta Holística – Coach de Equilibrio 🌿

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