Los valores claves para emigrar con éxito

Descubriendo y cultivando los valores necesarios

La emigración es un tema muy relevante en la actualidad. Cada vez son más las personas que deciden dejar su país de origen en busca de nuevas oportunidades en otros lugares del mundo. La decisión de emigrar no es fácil, implica dejar atrás familiares, amigos y todo lo que conocemos. Además, implica enfrentarse a nuevos retos, aprender un nuevo idioma, adaptarse a una nueva cultura y superar obstáculos.

Emigrar también puede ser una experiencia enriquecedora y gratificante, que nos permite crecer personal y profesionalmente.  Sin embargo, para tener éxito en esta aventura, es importante tener en cuenta ciertos valores y habilidades que pueden ayudar a hacer la transición más suave y a garantizar que la adaptación sea más fácil. A continuación, te describo algunos de los valores que son necesarios, según mi experiencia, para emigrar con éxito y cómo pueden ayudar a garantizar una experiencia positiva.

Flexibilidad

La flexibilidad es un valor fundamental cuando se trata de emigrar. Es importante estar dispuesto a adaptarse a nuevos ambientes, a cambiar nuestra forma de pensar y a estar abiertos a nuevas ideas. Además, es importante ser capaces de aceptar y adaptarse a las diferencias culturales, a las nuevas costumbres y a los distintos estilos de vida.

Es posible que deba adaptarse a diferentes estilos de vida, horarios y expectativas al emigrar a un nuevo país. La capacidad de ser flexible y adaptarse a los cambios es esencial para tener éxito en esta nueva situación.

La flexibilidad también puede ayudar a superar los desafíos y obstáculos que puedan surgir durante el proceso de emigración. Ser capaz de adaptarse y cambiar de dirección cuando sea necesario puede ayudar a mantener la perspectiva y a superar las dificultades.

En este punto destaco que es necesario armarse de confianza en una misma. Ser flexible en ocasiones puede llevarte a duda de ti, a pensar que no eres capaz, que no sabes nada. Te doy una máxima: “No lo sabes todo, pero sabes mucho”.

Determinación

La determinación es otro valor importante en el proceso de emigración. Emigrar implica enfrentarse a situaciones difíciles, a superar obstáculos y a tomar decisiones importantes. Es importante tener una actitud positiva y estar motivados para superar los retos que se nos presenten en el camino.

Es importante saber por qué emigraste, qué objetivo tienes y cada día recordártelo. Mantener contigo una relación de amistad y empoderamiento. Una relación que en momentos, es la única que mantienes al llegar al país, de apoyo incondicional. Atención al diálogo contigo misma, ponle consciencia y sé tu mejor amiga.

Resiliencia

La resiliencia es la capacidad de adaptarse a situaciones adversas y superarlas. En el proceso de migración, pueden surgir problemas inesperados y situaciones difíciles que pueden afectar nuestra capacidad para adaptarnos a nuestro nuevo entorno. Es importante tener una mentalidad resiliente para superar estas situaciones y seguir adelante.

Es probable que se enfrente a muchos desafíos al emigrar a un nuevo país. Estos pueden incluir la barrera del idioma, la falta de amigos y el sentimiento de soledad. La capacidad de recuperarse y superar estos obstáculos es esencial para tener éxito en el nuevo entorno.

La resiliencia también puede ayudar a establecerse en una nueva comunidad. Al ser capaz de superar las dificultades, se puede desarrollar la confianza y la capacidad de conectarse con otros. Esto, a su vez, puede ayudar a establecer una red de apoyo y a sentirse más cómodo en el nuevo entorno.

Ser resiliente te ayuda a cambiar, a mejorar. En ocasiones, al emigrar sentimos que tenemos que olvidarnos de lo que somos para ser aceptados, cuando si lo vemos como una oportunidad que nos da la vida de mejorar. De cambiar “esa creencia que nos limita, ese bloqueo” por una fortaleza, emigrar nos proporciona el regalo de crecimiento y mejora constante.

Paciencia

La paciencia es otro valor fundamental para emigrar con éxito. La adaptación a un nuevo país y a una nueva cultura no es un proceso que se pueda hacer de la noche a la mañana. Es importante ser pacientes y perseverantes. No desanimarnos ante las dificultades que puedan surgir.

Emigrar a un nuevo país puede ser un proceso largo y complejo. Es posible que deba esperar para obtener los documentos adecuados, encontrar un trabajo, hacer amigos y establecerse en una nueva comunidad. Además, es posible que deba adaptarse a un nuevo idioma y una nueva cultura, lo que también puede llevar tiempo.

La paciencia es esencial para superar los obstáculos que puedan surgir durante el proceso de emigración. Es importante recordar que este es un viaje y que, como tal, lleva tiempo. En lugar de preocuparse por lo que está sucediendo, es importante tomarse el tiempo necesario para adaptarse al nuevo entorno y hacer las cosas bien.

Además, disfrutar del proceso. Si emigras con tu familia, la dosis de paciencia necesaria es doble o triple. Cada uno de los miembros de la familia vivirá la migración a su manera, con sus tiempos y todos son respetables. Aprender a encontrar el equilibrio es fundamental para alcanzar una integración exitosa de todos. Por lo que como adultos, requiere de un plus de esfuerzo más. Recuerda el lema: YO importo, tú importas, TODOS importamos. Respira y date el permiso a vivir tu proceso y que cada uno viva el suyo.

Humildad

La humildad es un valor que nos permite aprender de los demás y estar abiertos a nuevas ideas. Cuando emigramos, estamos expuestos a nuevas culturas, costumbres y formas de vida. Es importante ser humildes y estar dispuestos a aprender de la gente que nos rodea.

Aprender a entender la humildad, por un lado, como la posibilidad de ser  aprendiz. De volver a ser niña y preguntar: ¿Cómo se hace esto? ¿Cómo se hace lo otro? Aceptar que las reglas del juego han cambiado y no lo sabes. Sin embargo, como persona consciente y abrazando la confianza en ti, no tienes reparos en preguntar, en asumir tu vulnerabilidad y que en ocasiones no entiendes, no sabes qué hacer.

Además, entender que cualquier persona es maestra y tú también lo eres. Date el permiso de escuchar y observar el conocimiento. No te bloquees porque haya momentos que estás perdida, que no sabes. Es de valientes pedir ayuda, es de valientes emigrar y no todo el mundo está dispuesto a hacerlo y otros… lo hacen y se rinde. Honra que estás ahí y abraza tu humildad.

Responsabilidad

La responsabilidad es otro valor importante cuando se trata de emigrar. Es importante ser conscientes de nuestras acciones y de cómo estas pueden afectar a los demás. Además, es importante ser responsables de nuestro bienestar y de nuestro futuro. Esto implica tomar decisiones informadas y estar dispuestos a asumir las consecuencias de nuestras acciones.

Abrazar la posibilidad de crear el camino. El emigrar te da la posibilidad de coger un libro en blanco y escribirlo. Escribir las páginas cómo deseas. Ser la única responsable de tu vida.

Dejar las excusas a un lado y Co.Crear tu vida. Confiar tanto en ti que aunque nadie confíe, tú no te abandonas. Te sostienes aunque tengas miedo y lo haces. Creer en ti, tener fe ciega en que puedes, en que te lo mereces y puedes hacerlo para desde ahí, desde estar contigo al máximo, sin duda… Crear de forma responsable tu camino. Dar los pasos que te acerquen a tu meta.

Optimismo

El optimismo es otro valor que nos permite mantener una actitud positiva ante la vida. En el proceso de emigración, pueden surgir momentos de incertidumbre y de desesperanza. Es importante mantener una actitud positiva y creer en nosotros mismos y en nuestra capacidad para superar los retos que se nos presenten.

Mantener la alegría, no quiere decir que todos los días sean de color de rosa, ahora si que tú puedes elegir qué hacer con las circunstancias. Al emigrar te encuentras con muchos días de soledad contigo misma en los que la frustración, la tristeza, la melancolía pueden inhundarte, sin embargo, ahí es cuando más fuerza y fé tienes que tener en ti. Abrázate fuerte, sonríe y muevete.

Sal a la calle, mira al cielo y… descubre las posibilidades que hay. Deja a un lado las excusas, haz deporte, vístete con la esperanza de que estás en el camino, escucha a tu corazón y hazlo. Tú puedes. Respira las posibilidades, anclate en tu fuerza interior, pon tus manos en la cintura y repitete: Yo puedo. Yo estoy bien, todo está bien. Todo va a salir bien.

Solidaridad

La solidaridad es otro valor fundamental cuando se trata de emigrar. Cuando emigramos, es importante tener una actitud solidaria hacia los demás y estar dispuestos a ayudar y a servir.

E iria un paso más, solidaridad hacia otros y hacia nosotros mismos. Puede ocurrir y ocurre, que el cambio de una situación de confort, de control de tus circunstancias y de “sentir la supremacía de estar en casa” al sentirte fuera de la zona de confort, en un ambiente desconocido, donde en ocasiones estás sola contigo, te lleve a la frustración, el estrés y la invisibilidad. Ahí, es cuando es necesario aplicar la solidaridad hacia una misma. Ayudarte y permitirte pedir ayuda. 

Pedir ayuda no desmerece ni te hace menor, al revés, te hace más grande. Saber reconocer e identificar que necesitas de otras personas que te guíen, que te ayuden a integrarte, está bien. Es un proceso temporal que te ayuda a crecer, a conocerte, a poder descubrir otras culturas y a poder entender y servir a otras personas tú mismo.

En ocasiones, puede ser una solidaridad recíproca, por un lado tú necesitas que te ayuden a integrarte y por otro lado, tú puedes ayudar a las personas que ya están aquí aportando tu SERvicio con tus talentos y cualidades.

Tolerancia

Finalmente, la tolerancia es un valor importante para emigrar. Es posible que se encuentre con personas con diferentes antecedentes culturales, creencias y valores al emigrar. La capacidad de ser tolerante y aceptar al otro desde el aceptarte a ti misma.

Es esencial en este punto, aceptar tu autenticidad, tu saber y aprender a abrir tu mentalidad y abrazar otras culturas. 

Ahí tenemos una lección que aprender los adultos a través de los niños y niñas. Como experiencia personal, en Ginebra donde conviven más de 120 nacionalidades, el colegio de mis hijos es una muestra de ellos. Cuando llegamos en 2021, a inicio de curso mis hijos no hablaban francés, español e inglés. Cuando les preguntaba por sus compañeros todos eran sus amigos (y siguen siéndolo) ninguno lo identificaban con ningún rasgo físico ni cultural. Una gran lección de tolerancia que ellos vivieron como protagonistas al sentirse totalmente abrazados por el colegio y ellos han ido acogiendo a otros compañeros que han llegado después.

Para finalizar, tener en cuenta los valores para emigrar es fundamental para tu éxito personal en todos los ámbitos, desde la salud mental, el bienestar emocional y social, el futuro de tu familia. Ser capaz de ser fiel a ti, tu principal valor, desde mi experiencia, eres tú. Darte el permiso a ser tú, a elegir hacer el camino a pesar del miedo. A salir a la calle reconociendo que, antes manejabas tu entorno y que ahora… hay momentos (días que muchos) que estás perdida. En esta experiencia de migrar, el aprender a valorarme, a saber quien soy, a reconocer mi luz y mi sombra, a abrazarla e integrarla en mí, me está ayudando mucho a abrir caminos, que hasta ahora hubiera pensado inalcanzables o ni siquiera me hubiese planteado.A sostenerme, a ser capaz cada mañana de cogerme de la mano y decir: “Vamos, Isa. Estamos juntas en esto. Vamos”. En abrazarme sin esperar a que nadie me abrace.

Te podría decir que mi principal valor, sabiendo que cada uno de los anteriores es fundamental, ha sido valorarme.

Si te he podido ayudar en tu proceso migratorio, si sientes que están en el proceso y que en ocasiones te sientes que “no puedes más”, aquí estoy para escucharte. Reserva un café y conversamos.

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