Mi maleta vuelve a casa. Esta vez, al origen.
Quiero compartirla con quienes me vieron nacer.
Con las calles que fueron testigas de mis primeros pasos, de mis caídas, de mis pequeños éxitos de niña sin saber aún lo que vendría.
Hoy quiero compartir con mi pueblo lo que he crecido desde que partí de aquí hace años. No como quien vuelve a presumir un logro, sino como quien vuelve a cerrar un círculo.
Lo que llevaba entonces, sin saberlo
Cuando me fui, cargué una maleta física y otra que no se veía. Esa segunda maleta pesaba mucho más: expectativas heredadas, silencios aprendidos, la mujer que creía que tenía que ser para que todo estuviera bien.
Durante años cargué así, sin darme cuenta de que lo hacía. Un «yo puedo con esto» aquí, una sonrisa sostenida un poco más de lo que el cuerpo pedía allá. Hasta que un día caí, y descubrí algo doloroso: nadie a mi alrededor se había dado cuenta de cuánto llevaba sosteniendo sola.
Ese día alguien me hizo una pregunta que no tenía término medio: ¿te quedas cargando esto, o decides soltarlo? Ahí entendí que gran parte de ese peso nunca había sido mío. Solo hacía falta pararme el tiempo suficiente para verlo.
Volver a las raíces para ver con claridad
Las raíces no se sueltan como una maleta. Con el tiempo entendí que no había que soltarlas, sino volver a mirarlas, para distinguir qué era raíz de verdad y qué era solo peso que había confundido con ella.
Por eso vuelvo a Arboleas.
Y no es casualidad que lo haga en La Colmena, la cafetería de mi pueblo, donde trabajan literalmente las colmenas: la abeja nunca carga más néctar del que puede volar. Trabaja en silencio, con propósito, y lo que suelta alimenta algo más grande que ella misma.
Esa es, sin buscarlo, la misma pregunta que planteo en mi libro Habitar Tu Silencio: ¿qué llevas tú que ya no te corresponde, y qué podría alimentar si lo soltaras?
Un café-atelier para compartirlo juntas
Por eso quiero vivir esta reflexión en persona, con las mujeres de mi pueblo y de los pueblos de alrededor.

Jueves 16 de julio, 19h, Cafetería La Colmena, Arboleas.
Un café-atelier: Habitar Tu Silencio — La Maleta que Cargas.
Entrada gratuita, consumición no incluida, plazas limitadas.
Llevaré también mi libro por si alguna quiere llevárselo ese día.

Si eres de Arboleas o de algún pueblo cercano, me encantaría que vinieras. No hace falta traer nada.
Solo tú, y las ganas de parar un rato.
Isabel María González Bonillo
Coach · Conferencista · Escritora
isabelmariacoach.com
«Menos ruido, más de ti.»