Redescubriendo el Amor Infinito

Un Viaje de Autoconocimiento y Reconexión

Sinceramente, este año no había entrado en mi “el día de la madre”…

Venía de unos meses de aprender a vivir sin ella en el modo que conocemos o que estamos acostumbrados. Desaprendiendo y aprendiendo a relacionarme con ella de otra manera y sin embargo, mi SER HIJA la echa de menos cada día.

A la vez, mi SER MADRE había estado masculinazo, llevado al extreno en muchos momentos de preocupación, del tengo que ser la madre perfecta, de la exigencia y el control por otras circunstancia, que te contaré más adelante, cuando esta etapa vea la luz.

Como te estoy compartiendo este mes, el autoconocimiento (aunque duela) es vital para VIVIR UN ÉXITO. 

Hace ni una semana, en una terapia familiar, escuche a mi hija hablar y .. dije: ¡Plack! Se me ha caído el velo. Me reconocí, me salí de la sesión por un tiempo y me autoobserve. Me ví que me había olvidado de mi SER MADRE, la madre que mima, la que enseña desde el amor infinito y desde el corazón. Que me había ido a ocupar un papel doble que no me permitía SER MADRE  porque la autoexigencia de “tengo que”, de no les puelo fallar, .. me había hecho olvidarme de mi esencia en ese rol por momentos (a veces momentos demasiado lejos). 

Tomarme ese tiempo para reconocerme, para levantar la mano y decir.. “SI, asumo mi responsabilidad y actuo”. Decido hacer el cambio y volver a mi lugar, permitiendo que él otro pueda ocupar el suyo. 

Ahí me di cuenta que también mi dolor por no poder “llamar a mi madre” me habia hecho disociarme del día de la madre.

Regalo de la vida que aquí en Suiza se celebra la próxima semana, una semana de diferencia con España.
Mi hijo el otro día salía llorando del colegio porque había estropeado el regalo que me estaba preparando, el viernes .. todo feliz porque había conseguido arreglarlo.

Mi hija cada día me cuenta sus avances, emocionada por lo que está preparando para mi…

y yo.. centrada en el dolor, mi ego no me permitía ver esos mensajes de la vida como regalos que MI MADRE también me está dando a través de ellos. 

Así que hoy, tras un ratito de llanto, de mi SER MADRE – HIJA drenaba el dolor porque la echo de menos, porque sé que es por un bien mayor , pero su ausencia es tan grande que.. 

Sin embargo, tras ese rato de desahogo en familia, entre medias sonrisas y mirando hacia la luz, me he cambiado de ropa, me he vestido a juego con mi hija y .. nos hemos ido a pasar el día juntos. 

Paseo, risas, complicidades, merienda, juegos.. 

He vuelto a sentirme MADRE, a maternarme, sostenerme, abrazarme y … CRECER en mi SER en toda la amplitud de mi esencia.

Sé que, mamá está ahí conmigo, está aquí dandome luz y fuerza para seguir. Está en las sonrisas de mis hijos, en sus lágrimas por no entender tu ausencia, en el legado que nos has dejado y en el abrazo que nos sostiene cada día en paz y armonía.

“Mántente firme y fiel a ti”

Mi regalo del día de la Madre

Un abrazo de luz

Isabel María

Recuerda, compartir nos enriquece a las dos, ¿Qué sientes ahora?

Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. Mar Clarós

    Preciosa reflexión amiga.
    Gracias por compartir tu momento y dejar esta reflexión.

    1. Isabel María González Bonillo

      Gracias Amiga, un camino de luz y crecimiento ¡Feliz a pesar del dolor!

      Un abrazo de luz,
      Isabel

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